Alien, el octavo pasajero

Con el reciente furor que causó el estreno de "Alien: Covenant", dirigida por Ridles Scott y que suponía un regreso más en forma al universo que ayudó a crear con la primer "Alien", me acordé de que por ahí tenía una novelización del libreto de esta última, así que ni tardo ni perezoso, decidí darle una nueva ojeada a ver si lo que recordaba del la adaptación era acertado o no.

Aquí les dejo mi comentario al respecto:


“Alien, el Octavo Pasajero”

Alan Dean Foster, Lasser Press Mexicana, 1979.


Desde su nacimiento, el cine se ha alimentado de diversas fuentes literarias. Casi cualquier clásico de la literatura tiene su consabida adaptación (o adaptaciones) cinematográficas. Es más, ni siquiera es requisito que un libro sea un clásico para ser llevado el cine. Incluso, en ocasiones, ni siquiera se requiere que el libro tenga un mínimo de calidad para servir de pasto para una adaptación cinematográfica (ahí está la porquería esa de “Crepúsculo”, que en mi opinión, su adaptación más exitosa sería como sustituto de papel higiénico en alguna emergencia relacionada con una fuerte diarrea).


Desafortunadamente, muchas de las veces estas adaptaciones no pueden compararse siquiera con su fuente de origen (ni que decir cuando la fuente de origen ya apesta por si misma). Casi siempre el resultado final palidece ante el poderío que las letras son capaces de convocar en la mente de un lector avezado. Solo en contadas ocasiones una película basada en un libro lo suele superar, y esto depende más que nada, de las manos del director afrontando la tarea; así pues, casos como Hitchcock haciendo de “Psicosis” o de “Los Pájaros” clásicos del cine universal y dejando muy pero muy atrás a sus fuentes de origen, o de Spielberg agarrando una mediocre novelita de moda y redefiniendo con ella el significado de “Cine de Aventuras” en “Tiburón” son de lo más escasos.


Sin embargo, también existe el fenómeno inverso. Aún y cuando no es tan conocido ni tan común como la situación libro-origina-película, ¡también se da el caso película-origina-libro! Y sin nada de emoción debo decir que, casi siempre, los resultados son igual de decepcionantes que en la primer situación comentada… aún y cuando muchas historias fílmicas cuentan con todos los atributos necesarios para constituir clásicos del imaginario popular.


En el caso del día de hoy, tenemos la obra de un especialista de las novelizaciones cinematográficas, Alan Dean Foster, adaptando nada menos que “Alien, el Octavo Pasajero”. Esta novela fue editada en 1979 por Lasser Press Mexicana y a diferencia de la genial obra cinematográfica concebida en inicio por Dan O’Bannon y Ronald Shusset y magistralmente dirigida por un implacable e inventivo Ridley Scott (sobre un libreto por el mismo O’Bannon), no es para nada un clásico que deba ser conservado en la memoria de la humanidad (o alienigenidad, según corresponda).


No hay mucho que decir al respecto, salvo por un ligero atisbo mostrado al inicio de la novela, el autor no hace nada por enriquecer la historia ya por todos vista (o al menos eso espero, ¡de lo contrario no sea pendejo y corra a rentarla, o descargarla o lo que sea!), el resto se ciñe por completo al libreto de la película, sin siquiera evocar la riqueza de los escenarios mostrados en ella ¡ya ni decir que la parca descripción de la criatura, que no se compara con el horror que provocaba verla emerger de repente en pantalla! En fin, no se trata más que de un producto de mercadotecnia diseñado para aprovechar la legión de fans que generó la cinta, pero que no cuenta con la calidad para sobrevivir más allá de ello. Eso sí, puedo garantizar que para los fans de la saga de Alien, es un artículo que sin duda es digno de obtener, pero no lo recomendaría en absoluto para aquellos individuos más centrados en el aspecto serio de la literatura de horror (desde luego que hablando en términos de literatura solamente, se debe dar por sentado que este es un libro a descartar de antemano).


Pero bueno, hay algunos productos derivados de este mismo fenómeno no tan malos, como “The Abyss” de Orson Scott Card (“El Juego de Ender”, clásico de la ciencia ficción), basado en el filme de James Cameron o incluso, “2001, Odisea del Espacio” de Arthur C. Clarke, que es un curioso caso de “Cuento corto-inspira película/película inspira novela”, siempre con el autor original involucrado, lo que tal vez explica la calidad del resultado final, tanto en el frente literario como en el cinematográfico…


Saludos.

-Shoggoth Alienígena

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