Octubre de leyenda (1/10): La Llorona
Circulo Lovecraftiano y Horror se enorgullece en presentar esta sección dedicada a rescatar leyendas del México colonial adaptadas en comic, en vísperas de Halloween / Día de los Muertos. Todas las leyendas aquí presentadas fueron publicadas en la colección “Tradiciones y Leyendas de la Colonia”, impresa de forma semanal por Ediciones Latinoamericanas, entre 1963 y 1983, con posteriores reediciones que llegaron hasta mediados de los noventas. Este título es considerado uno de los mejores del género en México, tanto por los argumentos como por el arte en portada e interiores, y arropó entre sus filas a los mejores artistas de la época.

EPISODIO 1: LA LLORONA.
¿Quién fue La Llorona? ¿De donde viene o por qué se le llamó así?
Este espectro del folclore mexicano ha espantado a muchas generaciones de lectores desde la época colonial, e incluso antes de la conquista española, ya que algunos estudiosos le otorgan un origen precolombino, en forma de la diosa mexica Cihuacoatl. Debido a este origen incierto entre sincretismo y mito, su historia y detalles han cambiado a lo largo del tiempo: en algunas ocasiones solo se menciona que es una mujer que asesinó a sus hijos, sin especificar el motivo, y llora su pérdida con un lamento agónico; en otros casos se comenta que ella, en un episodio de locura, ahoga a su niños en un río para después suicidarse, motivo por el cual no puede entrar al cielo y recibir el eterno descanso, siendo condenada a vagar por el mundo llorando la muerte de sus pequeños.
Sea cual fuere el verdadero origen de esta alma en pena, en esta colección de historietas se le dio un nombre, una razón y un trasfondo. Todo comenzó en 1558, en la Ciudad de México, afuera de la iglesia de La Profesa, cuando dos nobles españoles se baten en duelo por una mestiza de gran belleza y mirada intensa. Su nombre era Luisa, hija de un conquistador español y una princesa azteca. El duelo finaliza con la muerte de uno de los pretendientes sin que esto inmute a Luisa, la cual ya estaba acostumbrada a causar tales enfrentamiento sin ceder nunca a las intenciones de los caballeros. Ella es escoltada por su nana hasta su domicilio, donde es asediada de nuevo por un insistente hombre que, después de prometerle hacer hasta lo imposible, consigue su atención y afecto. Este noble caballero es Don Nuño Condes de Montes Claros, el cual, tenazmente, logra convencer a Luisa de que le permita cortejarla. Ella, seducida por la caballerosidad de Don Nuño y después de meses de cortejo, le pide que la lleve con él, a la medianoche, para que su padre no se diera cuenta, ya que se oponía a esta relación. Don Nuño cumple su solicitud y ambos se fugan a una propiedad distante, donde consuman su amor. De esta relación nace un varón, saludable, orgullo de Luisa y Nuño. Ella piensa que su padre, al ver a su descendiente, aceptaría la unión de los dos amantes, pero Nuño continuaba prolongando el concretar su matrimonio con Luisa. Este retraso se prolongó por 4 años más, tiempo en el cual Luisa dio luz a 2 hijos mas, teniendo en total 2 niños y una niña.
Nuño partía cada vez mas frecuentemente a misiones del virrey, ausentándose por meses del hogar que había construido con Luisa, retrasando mediante esto el formalizar su relación, hasta que un buen día, Luisa regresa al pueblo donde asistía a misa, y escucha de otras dos asistentes más lo que ya sospechaba: Don Nuño tenía otro hogar, iba a casarse con Margarita, hija de los señores de la casa de Calimaya, y no se encontraba en ninguna misión. Días después, Luisa lo confronta, cuestionando su proceder, y don Nuño, sin reparo, le explica que su matrimonio es imposible, no por desaprobación de su padre, sino por su condición social: era mestiza.
Luisa le ruega a Nuño que no la abandone, que se unan en matrimonio, y él no acepta. Luego le ofrece otra opción: ser su amante, así al menos lo seguiría amando, y tampoco acepta. Él partirá a España, con su esposa española, olvidando así lo vivido con Luisa. Y ella, en un arranque de ira, jura vengarse. Transcribo aquí lo dicho por Luisa en este álgido momento: “Pediré al diablo qué me ayude a consumar una venganza tal que os haga malditos a vos, a vuestra descendencia, y así, por generación en generación”. Dicho esto, Luisa deja a Nuño y regresa a su hogar, toma un cuchillo y encierra a sus hijos en una habitación, procediendo a matarlos uno a uno mientras profería las palabras “Morid, morid, sangre maldita”. La sangre de sus hijos escurre por la puerta y la nana, presa del pánico, se ayuda de dos guardianes de la propiedad. Abren la puerta, y al ver la espantosa escena y a la perpetradora, quedan horrorizados. A gritos, acusan a Luisa, quien intenta escapar pero es apresada en la calle, y entre el tumulto causado por el ruido, salen varios vecinos mas, que al darse cuenta de lo sucedido empiezan a lanzar rocas, y Luisa, al igual que San Esteban protomártir, es asesinada por lapidación.
Al otro día, la nana encuentra su cuerpo desfigurado por los impactos de las rocas. Entristecida, acude al sacerdote de su pueblo para que ruegue por el alma de Luisa y le dé permiso de hacerle un funeral, pero no le autorizan que sea enterrada en el camposanto de la iglesia, argumentando que “¡la tierra sagrada no podía recibir a tal mujer!”, por tanto, su cuerpo es llevado al monte por su nana, a un área despoblada, en una tumba sin lápida ni cruz. Poco después, quienes caminaban por ese sitio a altas horas de la noche, aseguraban oír los lamentos de Luisa, que lanzaban un alarido terrorífico: “¡AY, MIS HIJOS!” , siendo así como ganó el apodo de La Llorona.
Con esto finaliza el episodio de hoy, con el lamento de una madre que vagará por siempre en busca de sus hijos, que fueron víctimas de su ira colérica, fruto del despecho originado un amor inconcluso.
Tradiciones y Leyendas de la Colonia # 1 “La Llorona”
Fecha: 28 de junio de 1963
Editorial: Ediciones Latinoamericanas.
Realización: Hermanos Ortega Flores
Precio: $1ºº
Dr. Cecilio A. Jacobo Gonzalez, The Comic Archaeologist. 2026






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