"Taliya"
Octubre es nuestro mes favorito, y arrancamos los “Viernes de película” con una celebración de la mitología swahili, porque si hay un lugar donde el horror folklórico tiene raíces profundas es el continente africano, mismas que se extienden más allá del mar. Nuestro viaje por el mundo nos trae hoy a Kenia, país de la costa oriental de África cuyas playas de arena blanca son bañadas por las aguas del canal de Mozambique en el Océano Índico. En este escenario se desarrolla “Taliya”, película de 2021 escrita y dirigida por Arnold Mwanjila, con las actuaciones de Olwenya Maina, Mwajuma Belle, Joseph Omari, Brian Ogola y Teresa Shikolio, sin demeritar el excelente trabajo actoral del resto de su numeroso cuadro de actuación.
En estas playas casi vírgenes, tan hermosas como apartadas, encontramos un pueblo de pescadores que bien podría ser cualquier otro ubicado en los trópicos asiáticos o americanos. Aquí vive Babu, padre viudo de Obi, su hijo nacido contrahecho, al que cuida Mama Pendo, quien le cuenta las viejas historias de genios y deidades marítimas que han pasado de boca en boca, mientras Babu sale de noche a pescar sin tener suerte. Harto de la pobreza en que viven, el pescador intenta pedir dinero prestado a sus vecinos e incluso al misionero cristiano del pueblo, el Padre John, a cuenta de la mesada que le dan a su hijo para medicamentos, pero el sacerdote se niega mientras Babu no vaya a misa. Desesperado, roba las redes de Santi, uno de sus vecinos, quien es acosado por Jabari, el nacionalista local. Esa noche Babu saca con esas redes a una sirena, y convencido de que se trata de una especie de genio del mar, le exige cumplirle tres deseos. Pero el pescador no se convierte en el hombre más rico de Kenia (ni siquiera de su pueblo), su hijo tampoco es milagrosamente curado ni su esposa regresa de la muerte. Furioso, Babu la encierra en un cobertizo. Ese domingo vemos el sermón del Padre John, donde habla de pasajes del Apocalipsis y el surgimiento de manifestaciones diabólicas desde el mar, lo que causa en el pueblo el desprecio hacia el pequeño Obi. Babu consulta a Mama Pendo sobre las historias de Taliya, deidad marina con cola de pez, y ella lo envía con Santi, quien se niega a hablar, desconfiado. Así Babu habla con Chiriku, un albino que se dedica a contar esas viejas historias para los viandantes que asisten al mercado, a cambio de unas monedas. Chiriku accede a acompañar a Babu a su casa para presenciar el prodigio de la sirena, pero solo encuentra a una mujer secuestrada, con sus dos piernas atadas a una red. Babu regresa con Santi y es él quien le explica que si no la mantiene mojada, se convertirá en una mujer mortal. Y así, tras empaparla, Chiriku se convence de estar delante de la auténtica “Madre de las serpientes"
Haciendo uso de un formidable carisma, labia y habilidad para convencer a los vecinos, los tres hombres montan un espectáculo en el cobertizo, donde la presencia de la sirena provocará curiosidad, asombro y también miedo en la comunidad. El dinero pronto cae a manos llenas para Babu, y tal vez sus deseos se harán realidad, solo que no como el piensa, del modo que siempre termina ocurriendo en todas esas viejas historias que maravillan y hermanan a los seres humanos: porque el anhelo de nuestros corazones, no tendrá buen fin si está movido por la ambición.
Abraham Martínez





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