top of page

Susurros Innombrables - Javier Jiménez Barco

Susurros Innombrables

Voces que exploran lo arcano y lo indescriptible del horror


Javier Jiménez Barco — Editor, traductor, investigador y escritor



En este sendero de sombras y revelaciones, se realizarán entrevistas que darán voz a los creadores, personalidades y guardianes del horror, para que sus visiones y obras nos acompañen en esta travesía compartida, un viaje de palabras y ecos que iluminan la oscuridad.


Hoy estamos de plácemes al presentarles al editor de las editoriales Barsoom y Costas de Carcosa, también es traductor, articulista, divulgador y escritor de ficción. Quien ha dedicado más de 20 años de su vida al rescatar clásicos del Pulp, la literatura fantástica y la ciencia ficción. También edita la revista trimestral Barsoom (que recoge todo tipo de textos del género popular) y actualmente tiene una obra hercúlea al recuperar en facsímiles traducidos la mítica Weird Tales (editando lo mejor de las publicaciones que se hicieron de los años 20’s a los 50’s). En su faceta de investigador ha escrito ensayos sobre la literatura popular como son: “Weird Tales: Una guía visual” (2017), “Chicago-Marte por 15 centavos: una historia de las revistas pulps” (2020), “Horror Tales y los pulps bizarros: una historia de las revistas de horror gótico” (2023), “Pioneros en el espacio exterior: las colecciones literarias clásicas de ciencia ficción en España” (2024 y finalista de los Premios Ignotus), “Conan el bárbaro: su travesía por la literatura” (2025) y “Conan el bárbaro en el comic, el cine y la televisión” (2026).


Es un honor recibirlo en el Círculo Lovecraftiano & Horror, donde su voz se suma a las de quienes iluminan las sombras del pulp y la literatura fantástica.

Javier Jiménez Barco.

 


CL&H — Todo erudito tiene un primer encuentro con la obra que marcará su destino. Siendo un conocedor de la literatura Pulp, ¿cómo fue tu primer contacto con la obra de H. P. Lovecraft?


JJB — Fue un buen comienzo: nada menos que la antología de Alianza Editorial sobre “Los Mitos de Cthulhu”, recopilada por Rafael Llopis, sin duda uno de los volúmenes más reeditados de esa casa editorial y que cuenta con un magnífico —y extenso— ensayo introductorio. Había conseguido el libro en la casa de uno de mis tíos maternos, que tenía aún más libros que la casa de mis padres —y eso es mucho decir—. Así que, tras leer la antología, descubrí que mis padres tenían, aunque algo olvidada y escondida, una edición antigua de “El caso de Charles Dexter Ward”, y caí sobre ella con voracidad. Luego, mi hermano consiguió el juego de rol de “La llamada de Cthulhu” de Sandy Peters, que acababa de publicarse en español por Chaosium y ya quedé irremediablemente cautivo de los universos de H. P. Lovecraft.


 

CL&H — Tu carrera en la arquitectura te dio una mirada estructural, pero la literatura fantástica te abrió otros mundos. Ejerciendo tu profesión por más de 30 años, ¿qué te llevó a especializarte en literatura fantástica y de horror?


JJB — Supongo que se trató de un cúmulo de circunstancias, entre las que destacan la más pura casualidad y el placer que me provocaba el mundo de la literatura. Tanto una actividad como la otra son labores muy creativas, muy gratificantes, y que requieren de muchas horas de trabajo. Durante unos años, de hecho, pude simultanear el que era mi trabajo principal —la arquitectura— con mi principal afición —la literatura fantástica— de modo que, cuando di el salto de una a otra, yo tenía ya un pie bien asentado en el mundo de la literatura de género. Fue, no obstante, un salto de fe, motivado por el fallecimiento repentino del arquitecto propietario del estudio donde yo trabajaba, y que provocó su cierre, en mitad, además, de la mayor crisis de la construcción en España en las últimas décadas. Mi mujer, que es ingeniera, me animó a centrarme en mis labores editoriales, dado que, en ese momento, no había trabajo en el mundo de la arquitectura. De modo que intenté monetizar lo que antes hacía por afición, y funcionó. No obstante, para entonces yo tenía ya un buen número de lectores habituales. No fue una decisión tan imprudente como pueda parecer.

 


CL&H — El gusto por la literatura Pulp te enganchó y el gusto por la literatura popular te moldeó, ¿Qué te llevó a tomar la decisión de crear tu editorial y como fueron esos inicios?


JJB — En sus inicios, y mucho antes de la aparición de las redes sociales, internet poseía un enfoque bastante desinteresado, generoso, incluso. Personalmente, yo estaba interesado en la literatura pulp, y gracias a diversos foros y páginas estadounidenses, había podido obtener información muy valiosa sobre este tipo de literatura. Además, era una época en la que, en Ebay, mucha gente de los EEUU vendía a precios irrisorios las colecciones de pulps de sus abuelos ya fallecidos. Hoy día eso sería impensable, pues muchas cabeceras como Black Mask o Weird Tales suelen alcanzar precios astronómicos en la actualidad. Pero a finales del siglo pasado, esas revistas se vendían en lotes, como si fuera poco menos que basura. De modo que pude hacer una buena colección y, para contribuir a la generosidad global del internet de aquella época, abrí la primera página web en español dedicada a las revistas pulp, a la que asocié un foro. Poco a poco se fue formando una comunidad y, poco a poco, comencé a recibir contribuciones desinteresadas de otros aficionados, como traducciones o artículos, que yo fui subiendo a la página. Meses después, el resto de aficionados y yo nos llevamos una desagradable sorpresa cuando vimos algunas de esas traducciones publicadas en papel por otras editoriales y firmadas —y posiblemente cobradas— por otros traductores. Entendimos entonces que era necesario dar el salto al papel impreso si queríamos impedir que otros sacaran rédito económico de una actividad que nosotros llevábamos a cabo por amor al arte. Y se propuso comenzar con una revista y, si funcionaba, sacar también colecciones de libros. Así fue como se creó Barsoom, cuyo primer número apareció poco antes de la navidad de 2006. Para entonces, yo llevaba ya años colaborando con varias publicaciones y editoriales, de modo que algo de experiencia tenía. No obstante, ha sido un constante proceso de aprendizaje.

 


CL&H — Tus inicios editoriales comenzaron hace más de dos décadas. ¿Cómo ha evolucionado la recepción de Lovecraft en el ámbito hispano durante estos años y las otras temáticas de ciencia ficción que manejas?


JJB — Lovecraft ha pasado de tener un público fiel, pero limitado en su número, a empezar a convertirse en mainstream entre el gran público. Con frecuencia, una gran parte del sector crítico y académico suele mirar con desprecio la literatura de género y a sus autores. No obstante, en ocasiones, algunos de estos autores logran zafarse de esa etiqueta y salen del nicho en que han sido confinados por la crítica. Lovecraft parece haberlo conseguido y es visto con buenos ojos por casi todas las editoriales, supongo que porque saben que es un autor que vende libros. Se ha convertido en un clásico. Otros autores de su época no han tenido tanta suerte y siguen limitados a grupos más pequeños de lectores. No obstante, el mercado editorial ha cambiado mucho en estos años. Las editoriales potentes no tienen ya el prestigio y la fuerza que tenían antes, tras limitar sus tiradas y confiar en exceso en libros “escritos” por celebridades de la televisión. Las editoriales medianas y pequeñas han podido crecer a la sombra de ese hueco que se ha abierto por la decadencia de las grandes y pueden realizar tiradas razonables de libros muy bien editados de una serie de autores de fantástico que siguen vetados en las grandes. Ahora se puede hacer. Antes era mucho más complicado.



 

CL&H — Dentro de todos los títulos que has visto pasar por tus manos en traducciones y ediciones ¿Cuál representó un verdadero reto y cuál fue un placer personal realizar?


JJB — La traducción de “Gulliver of Mars” (1905) de Edwin L. Arnold supuso un tremendo desafío por la intrincadísima manera de escribir del autor, con largas frases subordinadas que podían ocupar media página o más. Cuando abordé su traducción, yo pensaba que iba a encontrarme con un mero antecesor del John Carter de Marte, de Burroughs, pero me topé con una novela cuasi victoriana con una prosa extremadamente barroca, que tenía que convertir en algo legible y entendible. Creo que logré convertirla incluso en algo disfrutable. Aunque no sabría decidir cuál de mis libros, en calidad de traductor y editor, me ha resultado más satisfactorio completar. Supongo que me quedaría con los facsímiles de revistas Pulp como Weird Tales o Captain Future, o con los tres tomos en tapa dura recopilando la correspondencia entre Robert E. Howard y H. P. Lovecraft.

 


CL&H — Traducir a Lovecraft implica enfrentarse a un estilo literario arcaizante, lleno de términos cultos y descripciones de lo indescriptible. ¿Cuáles han sido los principales retos que encontraste al trasladar su lenguaje al español, y cómo logras mantener la atmósfera de horror cósmico sin perder fidelidad al texto original?


JJB — Como podrás imaginar, hago todo lo posible por ser lo más fiel que pueda al texto original. Pero, obviamente, no puedo limitarme a cambiar el idioma sin más. Hay que tomar decisiones sin cesar e intentar encontrar un tono intermedio entre un lenguaje vetusto o culto y un texto que pueda funcionar narrativamente en la actualidad. Me gusta, siempre que puedo, mantener ese tono quizá excesivamente académico que suele emplear Lovecraft, sobre todo porque pienso que es una parte fundamental de su estilo y de su personalidad como escritor. No es un autor fácil de leer, tanto si eres anglosajón, como si lo lees traducido al español. No es, ni debe ser fácil. Para eso están otros autores, más fluidos y más populares (no por ello peores). Pero esos constantes arcaísmos lovecraftianos deben mantenerse en las traducciones, al menos hasta cierto punto. De lo contrario estaría traicionando a su autor. En cuanto a cómo se mantiene la atmósfera de horror, creo que la elección de las palabras resulta un factor fundamental. El español es un idioma extremadamente rico y existen una miríada de sinónimos para emplear en ciertos pasajes. La elección de una palabra u otra puede cambiar por completo la visión que obtiene el lector al leer dicho pasaje. Personalmente, disfruto muchísimo eligiendo en cada frase qué palabra emplear o cómo plasmar en nuestro idioma lo que Lovecraft acaba de contar. Resulta muy gratificante y muy divertido.



 

 

CL&H — Entre la pléyade de autores que admiras, Lovecraft ocupa un lugar especial; sin embargo, el Pulp estuvo poblado por decenas de escritores variopintos. ¿Cómo comenzó tu colosal labor de traducir y editar en formato facsímil lo mejor de la mítica Weird Tales, y qué retos enfrentaste al rescatar esas voces para el lector contemporáneo?


JJB — El principal desafío fue técnico. Cuando comencé a llevar a cabo la idea de los facsímiles, Barsoom llevaba ya años funcionando y, en todo ese tiempo, la calidad de los trabajos de imprenta se había ido incrementando poco a poco. Cuando comencé en Barsoom, la revista tenía un tamaño Din A4 y el lomo grapado. Las colecciones de libros eran en tapa blanda y sus cubiertas no tenían solapas. Poco a poco, todo eso cambió, y una serie de formatos que, hasta el momento, parecían imposibles, se convirtieron de repente en una posibilidad. Yo había albergado siempre el sueño de poder publicar una gran parte de este material en su formato original. Weird Tales es una de las pocas colecciones que tengo completas en papel (o casi completas) y sabía, por experiencia, que la posibilidad de leer esas historias en su formato original posee un encanto muy especial. Si a eso le unimos el poder ofrecer una mezcla de historias bien conocidas (o incluso míticas) con otra serie de inéditos que merecen ser rescatados del olvido, la idea de realizar facsímiles (o falsos facsímiles, pues están en español) parecía evidente. Para entonces, unos jóvenes editores habían creado junto a mí otra editorial, Costas de Carcosa, y fue a ellos a quienes propuse la idea, pues se me antojaba algo demasiado laborioso como para abordarlo en solitario o solo con mis otros dos traductores habituales de Barsoom. De modo que, aunque los facsímiles de Weird Tales se publican bajo el sello de Barsoom, lo cierto es que, en la práctica, es un trabajo conjunto con mis socios de Costas de Carcosa. Eso me ha permitido afrontarlo con mayor fluidez. Yo aporto los originales escaneados, la selección de contenidos y la mitad de las traducciones. Y mis socios de Carcosa se encargan de la otra mitad. De este modo, cada medio año o así, podemos sacar un nuevo facsímil.

 

 

 

CL&H — Has trabajado en la edición y estudio de la correspondencia entre H. P. Lovecraft y Robert E. Howard, un diálogo que revela tanto sus afinidades como sus diferencias en torno al Pulp, la historia y la literatura fantástica. ¿Qué valor encuentras en rescatar estas cartas para el lector contemporáneo y qué aspectos de ese intercambio epistolar te parecen más reveladores para entender la evolución del Pulp y a estos dos personajes tan queridos hoy en día?


JJB — Fue un trabajo con el que disfruté muchísimo. Tanto un autor como el otro quedan mucho mejor retratados en su correspondencia que en sus textos de ficción. Ya solo por eso… por conocer de verdad cómo eran, merece la pena leer esas cartas. La conversación —en ocasiones la discusión— entre dos personas tan radicalmente diferentes, pero, a la vez, tan sensibles, tan llenas de talento y tan respetuosas con el otro, resulta en extremo fascinante. Es cierto que hay algunas cartas un poco aburridas. Lovecraft, por ejemplo, poseía una marcada afición a llevar a cabo largos listados y descripciones de los detalles arquitectónicos de los pueblos de Nueva Inglaterra. Incluso con mi amor a la arquitectura y mi amor hacia la obra de Lovecraft, algunas de esas páginas se me antojaron un tanto indigestas. Pero en el otro lado de la balanza están todas las demás cartas, en la que ambos genios discuten sobre el concepto del horror, sobre la barbarie y la civilización, sobre fascinantes y espeluznantes anécdotas de la historia antigua, sobre chismorreos del mundillo editorial Pulp e incluso sobre la política de su época, un punto que, al igual que el de la barbarie y la civilización, siempre fue motivo de conflicto entre Lovecraft y Howard, dado que tenían puntos de vista e ideas completamente opuestas. Y a pesar de todo ello, mantenían el respeto, las formas, y dialogaban con caballerosidad, siempre de forma amable. Toda una lección en estos tiempos actuales.

 


CL&H — El horror cósmico parece eterno, pero las generaciones cambian. ¿Por qué crees Lovecraft sigue siendo tan atractivo para los nuevos lectores?


JJB — En parte por su carácter fundacional. Lovecraft no fue el primero en emplear una gran parte de las características que consideramos habituales en su obra, pero sí que fue el primero que las combinó todas y que aportó, además, algo personal al conjunto. Por ello, Lovecraft se ha convertido en el germen de una gran parte del horror que vino después y encontramos ecos lovecraftianos en infinidad de obras modernas, aunque no se trate, estrictamente, de pastiches de su obra. Eso hace que leer a Lovecraft despierte, en la mente de sus nuevos lectores, una extraña sensación de familiaridad. Él fue el germen y, por tanto, siempre ha estado ahí, aunque para algunos haya estado en la sombra. Si unimos a esto el hecho de que sus textos, a pesar de lo engorrosos que puedan resultarle algunos lectores modernos, siguen conservando toda su fuerza, casi cien años después, parece evidente que Lovecraft todavía puede encandilar a muchas nuevas generaciones.

 


CL&H — El género del horror enfrenta siempre el reto de reinventarse. ¿Qué desafíos crees que enfrenta hoy para seguir siendo relevante?


JJB — Creo que en la actualidad su principal desafío es lograr mantener su esencia. La parte mala de que una obra logre un reconocimiento global y consolidado en el tiempo es que, poco a poco, se va desvirtuando según se va adaptando a los nuevos gustos. Casi todos los universos literarios que han gozado o gozan de cierta popularidad se enfrentan al mismo problema: adaptarse a las nuevas tendencias sin llegar a perder su esencia original. El horror actual posee un marcado componente visual, mientras que las obras originales de Lovecraft rara vez llegan a mostrarnos nada con claridad o durante demasiado tiempo. Apenas un atisbo. Eso ha provocado que, en estos días, se asocie al horror lovecraftiano una serie de elementos muy visuales que, en realidad, nunca estuvieron ahí en su origen. Por ello, se hace necesario no caer en la vulgarización de lo lovecratiano y en saber hasta qué punto puede evolucionar para seguir resultando interesante para las nuevas generaciones, pero sin renunciar a todo aquello que hizo que su horror fuera tan especial. Mostrar menos, sugerir más, y recurrir más a la mente del lector y menos a sus ojos.


 

CL&H — Además de tu labor como investigador del Pulp, la fantasía y la ciencia ficción, has colaborado con Diábolo Ediciones ¿Qué significa para ti publicar en una editorial que busca rescatar estos géneros?


JJB — Aunque ya había publicado algún ensayo previo, lo cierto es que mi colaboración con Diábolo me ha abierto la posibilidad de ofrecer una serie de ensayos teóricos sobre literatura fantástica y popular que ningún otro editor podría haber publicado con tanta calidad. La relación con la editorial es fluida, afectuosa y muy eficiente. Lorenzo Pascual, su editor, me sugiere una serie de temas para abordar y, hasta el momento, siempre han sido temas en los que me encuentro bastante versado y que me hacen disfrutar mucho, de modo que podría decirse que conoce bien a sus autores y sabe qué puede pedirles. Personalmente, estoy disfrutando muchísimo con la experiencia y espero que dure muchos años.

 


CL&H — Ya tienes 7 libros títulos publicados por Diábolo Ediciones centrados en la recuperación de la literatura Pulp, la ciencia ficción y personajes icónicos de la literatura y abarcas desde una historia de las revistas Pulp en EE. UU. (Chicago-Marte por 15 centavos 2020), un estudio de revistas Pulp de terror (Terror Tales y los pulps bizarros 2023), análisis literarios de personajes tan emblemáticos como Sherlock Holmes y Conan el bárbaro (Sherlock Holmes. Su universo literario ilustrado 2024, Sherlock Holmes en el cine, el cómic y la televisión 2025, Conan el Bárbaro su travesía por la literatura 2025, Conan el Bárbaro en el cómic, el cine y la televisión, 2026) y otro de la historia de la ciencia ficción española (Pioneros en el espacio exterior). ¿Cuál es el hilo conductor de tu investigación en esta editorial y qué visión general sobre la cultura popular y fantástica quieres transmitir con este conjunto de obras?


JJB — Bueno, el hilo conductor es la literatura popular y su influencia sobre la cultura actual. Comencé mi andadura con Diábolo con un libro general, como es “Chicago-Marte por 15 centavos”, en el que intentaba aportar una visión de conjunto acerca de la literatura Pulp, pero que, dado su enfoque general, no podía entrar en demasiadas honduras en ciertos temas. El resto de los títulos me han permitido ofrecer una serie de trabajos más detallados sobre ciertos géneros y ciertos personajes que me apasionan. Es decir, partiendo de una primera visión de conjunto, estoy centrándome en algunos de los géneros, personajes o autores que merecen una visión más cercana. Las posibilidades son casi infinitas.

 

 

 

CL&H — En tu título "Chicago-Marte por 15 centavos" (2020), exploras el auge de las revistas Pulp en Estados Unidos (cabe mencionar que tu trabajo de investigación es exhaustivo por demás minucioso y destacar las decenas de anécdotas de sobre editores, escritores, etc.). ¿Qué elementos de ese fenómeno crees que más influyeron en la cultura popular posterior?


JJB — Precisamente uno de los objetivos del libro era desvelar hasta qué punto ha influido esa literatura “barata” en lo que hoy consideramos clásicos del cine, el cómic y la literatura. El ritmo narrativo rápido, pero preciso y eficaz, que se popularizó en estas revistas, cambió para siempre la forma de contar historias. Géneros y subgéneros enteros nacieron en las revistas Pulp, una gran parte de los autores que hoy consideramos clásicos en la novela negra, la fantasía, el horror o la ciencia ficción, publicaron casi toda su obra en los pulps. Incluso los populares superhéroes de los comics fueron creados reciclando el infinito torrente de ideas que había surgido en esas revistas. Cuanto más ahonda el estudioso en esta literatura más se da cuenta de que todo estaba allí. Todo o casi todo. Resulta, por tanto, un mundo fascinante de explorar.

 


CL&H — ¿Cómo es el proceso de investigación que has implicado en la elaboración de todas estas guías y estudios publicados con Diábolo Ediciones? En particular, ¿qué metodologías empleas para rescatar fuentes primarias —revistas pulp, colecciones de ciencia ficción, correspondencia entre autores como Lovecraft y Howard— y cómo logras articularlas en obras para combinar rigor académico con divulgación cultural?


JJB — A la hora de abordar la redacción de un ensayo de cierta complejidad, he de reconocer que el hecho de haber realizado proyectos de arquitectura durante casi treinta años me ha ayudado mucho. Aunque los temas sobre los que tratan mis libros puedan parecer algo superficial, por su conexión con la cultura popular, no por ello dejan de requerir de un estudio exhaustivo y complejo. Se trata de una labor de cierta envergadura, cuya amplitud y complejidad pueden llegar a bloquear a todo aquel que intente llevarla a cabo. Lo mismo sucede con un proyecto de arquitectura, donde han de tenerse en cuenta hasta los detalles más nimios, sin perder jamás de vista el conjunto. La clave, supongo está en empezar bien. Con calma. Estableciendo todos los puntos que van a tener que abordarse. Realizando un esquema detallado de todo aquello sobre lo que debe tratarse en el libro. En ocasiones, durante las labores posteriores de investigación, aparecen nuevos datos que hacen variar algunos enfoques, y que obligan a retocar ligeramente ese esquema inicial. Pero es la base. Cuando se tiene terminado ese “esqueleto” del estudio, puede decirse que el libro ya está en marcha. Luego es cuestión de no dejarse cegar por el conjunto e investigar cada parte por separado. Por un lado, mi colección de revistas pulps, y de literatura en general, e incluso de comics, supera con creces la decena de millar. Cuento también con ensayos especializados y con fanzines de género que, durante muchas décadas, fueron el único faro de luz en la oscuridad de la investigación de la literatura de género. Estoy, además, en contacto, con estudiosos de todo el mundo con los que comparto afición, objeto de interés y, en muchas ocasiones, textos escaneados (revistas enteras, cartas, artículos…). De modo que la labor de investigación resulta, además de grata, bastante factible. Por último, una vez claro el esqueleto del libro y obtenidos todos los datos necesarios, comienzo a escribir el ensayo, intentando huir del academicismo y eligiendo un lenguaje más cercano al público general, para intentar que cada trabajo no sea una mera lista de datos, sino un texto agradable y ameno.



 


CL&H — Tus trabajos han sido faros para los lectores del género. ¿Qué proyectos tienes actualmente relacionados con Lovecraft o la literatura fantástica?


JJB — En el momento de escribir esto, debe estar a punto de salir de imprenta un nuevo facsímil de Weird Tales (el correspondiente al año 1949, que no lleva ya ningún texto de Lovecraft, pero sí de Derleth), así como el número 55 de la revista Barsoom, que adoptó el formato Pulp a partir de su número 51 y que, en el número de este trimestre, ofrece un texto bastante raro de Lovecraft que versa acerca del mundo de las hadas. También está distribuyéndose por librerías mi segundo ensayo acerca de Conan el bárbaro y me encuentro escribiendo un nuevo ensayo para Diábolo sobre el que no me permiten todavía dar más detalles, pero que puedo asegurarte que tiene que ver con el fantástico y el Pulp. Además, a finales del mes pasado entregué la traducción de una selección de cuentos de Lovecraft a una editorial universitaria de México, un trabajo que me ha hecho disfrutar muchísimo y que supongo que no debería tardar demasiado en aparecer por allá, aunque esa parte escapa ya a mi competencia o conocimiento. Como verás, de manera inminente, Lovecraft y los autores de su círculo aparecen íntimamente ligados a mi trabajo. En meses posteriores habrá más sorpresas, por supuesto, pero es norma habitual en el mundo editorial no anunciar nunca públicamente las cosas con demasiada antelación, por aquello de no darle pistas a los competidores.

 


CL&H — Más allá de los relatos clásicos, la obra de Lovecraft es vasta y compleja. ¿Qué recomendarías a quienes quieren profundizar en su obra?


JJB — Es cierto que Lovecraft posee una selección de títulos que suelen proponerse como lo más interesante o lo más representativo. La idea no es mala si se trata de atraer a un lector nuevo y mostrarle qué puede esperar al leer al autor. En ese sentido, los textos más conocidos cumplen perfectamente con este cometido. Pero —y esto es algo aplicable a la mayoría de los autores— cuando un escritor te gusta especialmente, la opción más lógica es leer toda su obra. Se trata de una compulsión habitual a muchos aficionados a la lectura, que nos permite descubrir desde obras menores o de poco interés, hasta gratísimas sorpresas y descubrimientos maravillosos. No hay que quedarse, nunca, en esa primera selección, cuyo propósito es, sencillamente, servir de muestra, y nada más. En el caso de Lovecraft, animaría al lector a buscar aquellas ediciones completas de su obra, ya sean en uno o dos o tres tomos. No plantearía una selección paralela de títulos menos conocidos, sino que animaría a los aficionados al genio de Providence a leer su obra completa. Incluso con piezas menores en el conjunto, el efecto es muy positivo y no solo permite tener una visión más amplia y general de la obra de este autor formidable, sino que nos permite conocer más al escritor, además de descubrir una serie de piezas que, no por ser menos famosas, resultan menos fascinantes.

 


CL&H — Javier Jímenez agradecemos profundamente la generosidad con la que compartes tu experiencia y tu visión sobre la literatura fantástica y el horror. Tu trabajo como editor, traductor y divulgador enriquece el panorama cultural y abre nuevas rutas de investigación. Realmente te podemos considerar un verdadero arqueólogo y guardián del Pulp dentro de un marco cultural lovecraftiano. Confiamos en que tus aportaciones seguirán inspirando a lectores y estudiosos, y que este diálogo sea apenas el inicio de futuras colaboraciones con el Círculo Lovecraftiano & Horror.


JJB — Muchas gracias por contar conmigo. Esta charla ha sido un verdadero placer y, por supuesto, el Círculo Lovecraftiano & Horror puede contar conmigo siempre que lo desee. Un fuerte abrazo a todos.


 

Pueden visitar el canal de YouTube del CL&H para conocer más de Javier Jímenez Barco



Los títulos escritos y editados por Javier Jimenez Barco los puedes encontrar en:



 
 
 

Comentarios


Est. 2012 Círculo Lovecraftiano & Horror

  • Facebook
  • YouTube
  • Instagram
  • X
  • TikTok
bottom of page