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Susurros Innombrables - Dr Cecilio Jacobo

hace 10 minutos
7 min de lectura

Susurros Innombrables

Voces que exploran lo arcano y lo indescriptible del horror


Dr. Cecilio Jacobo — Arqueólogo del cómic



En este sendero de sombras y revelaciones, se realizarán entrevistas que darán voz a los creadores, personalidades y guardianes del horror, para que sus visiones y obras nos acompañen en esta travesía compartida, un viaje de palabras y ecos que iluminan la oscuridad.

 

Hoy tenemos el placer de tener a un auténtico arqueólogo del comic, siendo columnista, coleccionista e investigador en Tebeosfera y Comikaze. Ha participado en la recuperación de la historieta  mexicana en Tebeosfera y publicado en la revista italiana Dant&metto y en el fanzine estadounidense Midnight Magazine, con orgullo damos la bienvenida al Dr. Cecilio Jacobo al Círculo Lovecraftiano & Horror.


Cecilio Jacobo — Muchas gracias por la invitación, un gusto estar con ustedes.


 

CL&H — Todo viaje comienza con una chispa que marca nuestra infancia y nos abre puertas insospechadas. ¿Cuál fue el cómic que te impactó de niño y te llevó a profundizar en este medio?


CJ — De niño vivía con mis abuelos, y en esa casa se leía un poco de todo, periódicos, revistas, historietas… pero recuerdo específicamente una ejemplar de la revista "Duda, lo increíble es la verdad", donde aparecía la teoría de la tierra hueca, donde supuestamente había una oquedad en el ártico por donde se podía llegar al centro de la tierra, lugar poblado de dinosaurios y especies extintas. debo haberlo leído a los 8 o 9 años, y eso despertó la chispa de la lectura de ciencia ficción y cosas paranormales y de terror.


 


CL&H — Las lecturas iniciales son semillas que germinan en gustos más definidos. ¿Qué autores o sagas consideras fundamentales en tu formación como lector y crítico del cómic?


CJ — En cuanto a cómic definitivamente "Jack Kirby", sus personajes y universos creados me parecen fenomenales y bastante originales: Omac, Kamandi, The fourth world… era un escritor muy prolífico. Frank Miller también exploró temas muy interesantes tanto en cómic mainstream (Batman), como en su opera prima “Sin City”. Esta última es la que más me gusta de Miller: sus personajes tienen un aura muy especial. También me gusta mucho leer a Neil Gaiman, Alan Moore, Jodorowsky... He leído mucho también a Oesterheld, su personaje del Eternauta me parece fascinante, un viajero temporal que visita al mismo autor para contarle su historia, y como el autor crea conceptos novedosos en un ambiente hostil. Me parece tremendo como logro marcar un antes y un después en su genero.  En el ámbito de terror me encanta Lovecraft (obviamente), Poe, J. T. S. Le Fanu, Horacio Quiroga, en general todo lo que contenga algo de terror inexplicable.


 

CL&H — El horror cósmico ha encontrado múltiples formas de expresión gráfica. ¿Qué cómics crees que han logrado captar mejor la esencia de lo innombrable y lo indescriptible?


CJ — Un ejemplo claro es "Sandman", de Neil Gaiman. Aquí Morfeo, el rey de los sueños, da la vida a lo indescriptible, a las pesadillas, a los sueños. Y muchos de los conceptos que desarrolla en sus historias mezclan y dan forma a mitologías poco conocidas e incluso olvidadas. Y que decir de la familia de Eternos: Dream, Death, Desire, Despair, Destruction… todos ellos eran conceptos difíciles de comprender para mí, pero al leer como la propia muerte no sólo es una figura cadavérica que se aparece al final de nuestros días, sino que es también una compañera en nuestra transición a las tierras sin sol, me parece que Gaiman le da una forma muy interesante al concepto de Muerte. Igual Sueño, Deseo y Destrucción; son conceptos muy buenos.

 


CL&H — La narrativa escrita y el cómic dialogan, pero cada uno ofrece experiencias distintas. ¿Qué aporta el cómic al género de horror que la literatura no puede ofrecer?


CJ — La representación gráfica de los conceptos desarrollados en texto. Es decir, podemos imaginarnos cada palabra y cada frase de un texto de terror, pero hay cosas que sólo la imagen puede transmitir. El mismo Lovecraft hizo uso de la imagen para completar la descripción del bajorrelieve de arcilla que representaba a Cthulhu, un ente indescriptible, de nombre impronunciable pero que con una imagen pudimos comprender parcialmente: una cabeza bulbosa con tentáculos, alado, verdoso, y que habita en una ciudad de aristas inconcebibles.

 


CL&H — En el contexto estadounidense, ¿cómo marcaron las revistas y editoriales pioneras —como EC Comics con títulos emblemáticos de los años 40's y 50's— el rumbo del cómic de terror, y qué huella dejaron en la cultura popular y en la percepción del género a nivel internacional?


CJ — Su principal característica fue lo macabro, lo grotesco y lo sangriento de las historias. De hecho, muchos de esos ejemplares fueron destruidos precisamente por lo explícito de sus portadas e interiores, lo que ocasionó sus exorbitantes precios hoy en día. Ahora, su impacto fue tal que a la fecha siguen siendo reimpresas y homenajeadas en cómics de todo el mundo. Además de esto, también dieron el salto a la televisión, con series inspiradas en dichas colecciones y que tuvieron éxito en una época previa al streaming.

 


CL&H — En tu visión, ¿qué aportaron los dibujantes de terror de los años 60's y posteriores —tanto europeos como estadounidenses— a la evolución del género, y cómo sus estilos marcaron diferencias en la manera de representar el miedo y lo sobrenatural? ¿Podrías mencionarnos algún dibujante que consideres especialmente relevante y que valga la pena buscar para enriquecer una colección o estudio del cómic de terror?


CJ — El aporte principal fue su dinamismo, su manejo de la anatomía grotesca, y lo aventurados de sus composiciones. Hay portadas de la época que son sublimes, en lo personal me encanta la portada de Black Cat Comics #50, de Lee Elias, donde un hombre es desfigurado por la exposición al elemento natural radio. Y artistas contemporáneos a Elias como Jack Davis, Frank Frazzeta y Bernie Wrightson dejaron su huella en el arte gráfico. "La cosa del pantano" de Wrightson o el "Death dealer" de Frazzeta son obras hermosas de arte fantástico y del terror.


 

CL&H — Has tenido contacto con comunidades lectoras en México y en otros países. ¿Cómo reaccionan los lectores ante cómics inspirados en Lovecraft y el horror cósmico?


CJ — Son pocos los círculos lectores de Lovecraft, y menos aún los lectores de comics inspirados en la obra de Lovecraft, sin embargo, existe una buena cantidad de comics relacionados al horror cósmico creado por H.P.L. Por ejemplo, hay varias adaptaciones de "La llamada de Cthulhu", la que es quizás su obra más famosa, pero el medio da para mucho, las historietas de "Joven Lovecraft" son muy bonitas, narran su vida como un adolescente en la escuela que sufre de bullying y otros tanto problemas que aquejan a los jóvenes. Hay también obras abstractas como lo realizado por Alberto Breccia, que tonos blanco y negro desarrollan un ambiente muy lovecraftiano. Y los lectores de dichas obras coinciden en lo mismo: los conceptos creados por H.P.L. son universales y fácilmente adaptables a las historietas, tanto en tono de humor como en tono de terror.


 

CL&H — Desde tu perspectiva como investigador y coleccionista, ¿cuáles fueron los primeros rasgos que definieron al cómic de terror en México y cómo dialogaban con las tradiciones culturales y literarias del país?


CJ — Las primeras historietas de terror hechas en México estaban fuertemente relacionadas con leyendas y tradiciones orales del México colonial. De hecho  una de las colecciones más longevas de cómic de terror mexicano se llama precisamente así “Tradiciones y Leyendas de la Colonia”, y hubo muchas más relacionadas: El caballo del diablo, cuentos de la llorona, monstruos, el jinete de la muerte, etc. Ahora bien, estas colecciones rescataban las leyendas de varias generaciones y le daban la oportunidad al lector de conocerlas a fondo, pero también permitían que se pudiera tener una fuente de consulta confiable sobre la cual basarse para continuar transmitiendo dicha leyenda.


 

CL&H — Como arqueólogo del cómic, tu mirada se dirige a los orígenes. ¿Cómo comenzó el cómic de terror en México y qué rasgos lo definieron en sus primeras etapas?


CJ — El rasgo más característico era su relación con nuestras tradiciones coloniales, pero también con espectros del folclore local: la llorona, los nahuales, los aparecidos, la mulata de Córdoba, la X'tabay, etc. Todos ellos tuvieron diversas adaptaciones en historieta desde los años 40's y 50's e incluso hasta este siglo, donde un joven regiomontano de nombre Sergio Ríos se ha propuesto adaptar varias de esas leyendas en su colección “José Luis, enemigo de lo sobrenatural”.


 

CL&H — En tus investigaciones seguramente has rastreado huellas lovecraftianas en la historieta mexicana. ¿Cuáles son las primeras referencias en cómics sobre la obra de Lovecraft en México?


CJ — Es poco lo que se ha visto de Lovecraft en México, al menos en historieta. Hay algunas adaptaciones de cuentos cortos, sobre todo en fanzines o en revistas underground, pero cabe destacar a un extraño personaje llamado “El devorador de horrores”, aparecido en las páginas de una revista humorística llamada “El mil chistes”. Aquí, un joven llamado Lino Nava se encuentra con el auténtico Necronomicon, e invoca al espíritu de Howard Phillips Lovecraft para que lo asista en su lucha contra lo paranormal. luego de apariciones esporádicas en las páginas centrales del mil chistes, tuvo su propia sección en la colección “Drucker”, de la misma editorial.

 


CL&H — En el panorama contemporáneo, ¿cómo ves la evolución del cómic de terror en México frente a otros mercados —como el estadounidense, el europeo o el latinoamericano— y qué particularidades distinguen la producción mexicana en este momento?


CJ — El cómic de terror en México sobrevive gracias a los entusiastas. Es poco lo que se hace de forma comercial, pero en convenciones abundan las propuestas editoriales de terror. Por ejemplo, el antes mencionado “José Luis, enemigo de lo sobrenatural”, y por estos rumbos también el colectivo Lamigala Estudio publica la revista homónima donde aparecen varias historias cortas de terror. En E.E.U.U. y Europa están mejor cimentados el género y las editoriales, pero sus costos son altos y la importación los encarece más, por eso quizás el lector de horror aprovecha las convenciones para conocer iniciativas locales, más accesibles. Aunque el cómic argentino también tiene muy buenas propuestas actuales.

 


CL&H — Desde tu experiencia, ¿qué grandes títulos consideras imprescindibles para una colección de cómic de terror, tanto clásicos como contemporáneos, y qué los hace relevantes dentro de la historia del género?


CJ — Hay varios que puedo recomendar aquí: Vampirella, Eerie y Creepy, de Warren Publications, los hay en español e ingles. Las reimpresiones de EC Comics también. De Marvel sería la serie de zombies de sus personajes: Marvel zombies, y de DC los clásicos: House of Mystery y House of Secrets. Acá de México recomiendo ampliamente a tradiciones y leyendas de la colonia, y muchas series accesibles de bolsillo, como Sensacional de Terror, El libro siniestro y Extraño pero cierto.


 

CL&H — Cecilio, agradecemos profundamente el tiempo y la claridad con la que compartiste tu visión sobre el cómic y su papel en la cultura contemporánea. Tus aportaciones iluminan no solo la historia gráfica, sino también las posibilidades narrativas que siguen expandiéndose en este medio. Confiamos en que tu trabajo continuará inspirando a investigadores, lectores y creadores, y que este diálogo sea apenas el inicio de nuevas exploraciones conjuntas. Gracias por abrirnos las puertas de tu universo creativo al Círculo Lovecraftiano & Horror.

 

CJ — Mil gracias por la oportunidad de charlar con ustedes.



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Est. 2012 Círculo Lovecraftiano & Horror

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