Thomas Ligotti

Thomas Ligotti (nacido en Detroit, EE.UU., en 1953) es un poeta y escritor de terror, destacado especialmente en el subgénero conocido como horror filosófico (donde convergen la ambientación propia del terror gótico con ideas y conceptos filosóficos como protagonistas). Muchos lo consideran un heredero directo, aunque con un estilo propio, de los maestros del terror Edgar Allan Poe y H. P. Lovecraft.


Sus obras abordan temas que incluyen la ciencia, la religión y la filosofía, aunque siempre con un trasfondo de nihilismo y cosmicismo donde la única forma de atenuar el terror (si es que esto es posible) es aceptando la inminente derrota ante hechos y situaciones que nos sobrepasan y ante los cuales poco o nada puede hacerse para evitarlas.


Otro tema importante en su obra es el concepto de “otredad”, la intrusión de seres y situaciones sobrenaturales que se supone no-deberían-ser. Es, además, un gran defensor del género cuetístico frente a la excesiva preponderancia de la novela. A diferencia de otros grandes autores contemporáneos del género de horror, Ligotti evita la violencia explícita, centrándose en la creación de atmósferas inquietantes y pesimistas y la exposición de situaciones e ideas personales e introspectivas.


El periódico Washington Post ha comentado sobre su obra: «Se trata del secreto mejor guardado de la literatura de terror contemporánea»; y otras críticas han declarado: «Es un escritor experto en verdad que puede sugerir un horror tan impactante que se agradece que se mantenga fuera de escena». Acerca del ostracismo del autor, su colega de género Poppy Z. Brite ha escrito de forma retórica: «¿Estás Ahí, Thomas Ligotti? Tienes mucho por lo que rendir cuentas».


Además de Poe y Lovecraft, Ligotti ha citado como influencias a M. R. James, Algernon Blackwood, Arthur Machen, Vladimir Novokov, Emil Cioran y William S. Burroughs.

Entre sus obras destacan las antologías Noctuario y La Fábrica de Pesadillas, además de su ensayo La Conspiración contra la Especie Humana.

En el ámbito musical, ha colaborado con el grupo de música experimental Current 93 como letrista e incluso tocando la guitarra en algunas ocasiones.


A continuación compartimos un pequeño cuento de su antología Noctuario:


Los Ojos del Maestro Brillan con Secretos.


El repique de esas campanas en la montaña envuelta en niebla significa que el Maestro del Templo está muerto. Y lo cierto de todo este asunto es que los monjes de aquel lugar finalmente lo mataron. Parece ser que hace algunos años el Maestro del Templo comenzó a exhibir algunos extraños y desagradables comportamientos. Aparentemente, perdió cualquier sentido de decoro terrenal, e incluso el control sobre su propio cuerpo. En un momento determinado una nueva cabeza brotó a un lado del cuello del Maestro, y esta horrible criatura comenzó a lanzar todo tipo de órdenes e instrucciones a los monjes, y sólo el alto sentido de la decencia y el orden de éstos les impidió llevarlas a cabo. Finalmente, el Maestro del Templo fue confinado a una pequeña habitación en una parte aislada del monasterio. Allí cuidaron a su señor, que en otro tiempo fuera sabio y amado, como a un animal. Durante varios años los monjes toleraron los ruidos que el Maestro emitía, las distintas formas que adoptó. Al final, lo mataron. Se rumorea entre estudiosos de la Iluminación que se puede alcanzar un estado de existencia en el que la propia Iluminación pierde todo significado, con la consecuencia de que así uno se ve sujeto a todo tipo de extraños destinos. ¿Y los monjes? Tras el asesinato huyeron en todas direcciones. Algunos se escondieron en otros monasterios, mientras que otros regresaron a sus vidas cotidianas de habitantes de este mundo. Pero no podían escapar de su pasado simplemente huyendo de él, al igual que no podían librarse de su antiguo amo simplemente matándolo. Porque incluso tras la muerte de su yo material, el Maestro del Templo sale a la búsqueda de los que en otro tiempo estuvieron bajo su guía, y ahora ha conferido a estos infelices discípulos, y de forma un tanto insistente, su terrible Iluminación.


-Philip Ashton Brown-

1 vista0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo