C. Lee Burton

En el pasado, hemos conocido varios seguidores de H.P. Lovecraft, tanto escritores como cineastas que de una u otra manera se inspiraron en el Maestro de Providence. En esta ocasión, trataremos sobre una trágica figura del mundo de la música. El difunto Clifford Lee Burton.


Cliff fue, el segundo bajista de la ahora mega-banda Metallica. Pero cuando Cliff fue invitado a participar con Dave Mustaine, Lars Ulrich y James Hetfield, estos no eran más que Metallica, de Los Angeles. En una ocasión, que Lars y James estaban en San Francisco escucharon a una banda llamada Trauma. Cuando la banda comenzó a tocar, James y Lars se maravillaron con el sonido que estos chicos de Trauma emitían, y particularmente les gusto un requinto que escucharon. Pero al poner más atención, se dieron cuenta de que el arreglo no lo estaba haciendo el guitarrista de la banda, sino el bajista, con un pedal wah. James y Lars estaban convencidos de que tenían que reclutar a este bajista, y después de hablar con él, (y de despedir a Ron McGovney) Cliff estuvo de acuerdo en formar parte de Metallica, siempre y cuando la banda se mudara a San Francisco.


Hasta el día de hoy, el HQ de Metallica se encuentra en San Francisco.


Dentro de los excéntricos gustos de Cliff, se encontraba un fanatismo por el horror. Famosamente inmortalizado por sus pantalones acampanados, su predilección por los Misfits y por su afición a H.P. Lovecraft. Cliff no fue el primero en influenciar su música por los escritos de Lovecraft, pero se puede debatir que sus canciones son las que han llegado a más gente (gracias a la aplastante popularidad de Metallica). La primera vez que Metallica decidió dejarse llevar por la literatura de Howard, fue con el tema “The Call of Ktulu” (se cambió el nombre porque ni los mismos miembros de la banda lo pronunciaban correctamente, y por temor a repercusiones legales). Inicialmente, este tema fue compuesto por Dave Mustaine. Cuando Mustaine fue despedido de la banda mientras Metallica se concentraba en grabar su primer disco “Kill ‘em all”, la composición del tema “When Hell Freezes Over” quedo a medias. Este tema, el segundo esfuerzo en la tradición de Metallica de incluir un tema instrumental en sus discos, evoluciono hasta tomar la forma de la obra que cierra con broche de oro el álbum “Ride the lightning”.


La segunda ocasión que Metallica se adentró en los mitos de Lovecraft (y donde su participación es más notoria) es en el track “The thing that should not be”, del tercer álbum de la banda “Master of puppets” (ampliamente considerado uno de los más populares del genero). Este tema, a diferencia de su antecesor, si tiene letra. Menciona a Nyarlathotep (el caos reptante), los Profundos, una alteración de la famosa frase “That is not dead which can eternal lie…” y a la locura asociada con los mitos Lovecraftianos. Este tema, aunque lejos de ser el corte más popular de dicho disco, ha sido tocado por la banda con cierta regularidad, y al igual que “The Call of Ktulu” goza de la aceptación de los fans.


El 27 de Septiembre de 1986, durante una gira por Suecia, el autobús donde Metallica se transportaba toco hielo negro en la carretera y se volcó, lo que provoco que Cliff Burton saliera por la ventana del vehículo y posteriormente fuera aplastado por él, muriendo al instante. La muerte de Cliff es un suceso muy recordado y lamentado no solo en la historia de Metallica, sino en el metal y el Hard-rock en general. Cliff fue en toda la extensión de la palabra, un ídolo de una banda que apenas mostraba de lo que era capaz de hacer (y es ampliamente discutido, si el verdadero Metallica murió con el ese fatídico día).


Después de la muerte de Cliff, Metallica dejo a un lado estas influencias, hasta que en el 2008, en el disco Death Magnetic, Metallica incluyo un tema conocido como “All nightmare long”. Este tema, está inspirado en Los Perros de Tindalos, que aunque no fueron creados por Lovecraft, forman parte de los mitos de Cthulhu. Recientemente, en el disco doble “Hardwired to self-destruct”, Metallica incluyo un tema llamado “Dream no more”, donde revisitan el despertar de Cthulhu en un tema que si incluye letras, y el coro abiertamente recita "Cthulhu, awaken", que es hasta el momento, la referencia mas clara que han proporcionado en su incursión en la literatura de Lovecraft.


Es debatible si la lectura de Lovecraft influyó directamente las letras de James Hetfield a través de la historia de Metallica, pero si es difícil negar que los temas centrales de las canciones del primer álbum de Metallica son bastante diferentes a los temas tocados a partir del segundo esfuerzo de la banda, que fue cuando decidieron incorporar temas Lovecraftianos. Las temáticas se vuelven un poco mas oscuras y menos convencionales. Aunque no hagan alusión directa al horror cósmico, cortes como "Through the never", "The God that failed", "The Frayed ends of sanity", "Sad but True", "Until it sleeps", entre otras, se antojan como aportaciones propias de la banda y su asociación con el genero en cuestión.


Lo único que sabemos con certeza es que Metallica continua honrando la memoria de su segundo bajista, al grado que cuando la banda ingreso al Salón de la Fama del Rock, la banda invito al padre de Cliff, Ray Burton, a aceptar la inducción póstuma de Cliff.


De igual manera, hoy, en el aniversario número 31 de su muerte, lo recordamos por su pequeña, pero rica y afortunada contribución paralela a los mitos de Cthulhu.

Hasta siempre, Cliff.

¡Los pantalones de campana, mandan!


Por: Javo Monzón.

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