H. James

Creo que todos tenemos un libro que queremos leer, pero por alguna razón, no podemos hacerlo. Un libro que siempre está en nuestro radar, y que sabemos que es una buena obra, pero por algún motivo externo nunca podemos empezar a leer. Yo tuve uno de esos una vez.


Un día, hablaba con mi abuelo sobre mi gusto por las obras de terror. Me regalo un libro llamado “Prohibido a los nerviosos”, una selección de Alfred Hitchcock de historias de ciencia ficción/terror. Hablando sobre el mismo, recordó otro título, pero me dijo que no lo tenía en su biblioteca. Cuando me dijo el nombre, no pude evitar reírme. El nombre de esta novela es “The turn of the screw” de Henry James.


No tenía la menor idea de que trataba, pero después de la carcajada inicial, y después de la primera vez que intente leerlo, el nombre me pareció no solo adecuado, sino exageradamente necesario para comprender el fenómeno que desencadeno esta novela en el ámbito de las novelas de fantasmas.


Recuerdo que la primera vez que la compre, la compre en Soriana Linda Vista. Estaba muy emocionado pues nunca tenían libros que llamaran mi atención ahí, pero en esta ocasión, se encontraba esta obra en uno de los estantes, en un precio bastante miserable. La compre, volví a casa y comencé a leerla, solo para desengañarme rápidamente. Le faltaban muchas hojas.


Cuando fui a reclamar, solo había otros dos ejemplares, y estaban en la misma situación. Tuvieron que regresarme el dinero.


Me olvide de la novela por los próximos años, pero la encontré, de nuevo en un precio miserable, en la Feria del Libro, unos 10 años después. Compre varias obras clásicas ahí, las cuales fui leyendo, dejando la obra de Henry James para el final. Presté algunos de ellos a un amigo, el cual se llevó el libro con el nombre chistoso.


Casualmente, ese libro me lo perdió.


Hace unos 3 años que por fin lo pude leer. Y no me decepcionó de ninguna manera. Siendo fanático de la novela de fantasmas victoriana, poco se le puede pedir a esta obra. La trama gira alrededor de una institutriz que recibe la oportunidad de trabajar en una casa de campo con dos niños. Una de las cosas que me llamaron la atención de entrada, y que considero un gran acierto, es que el Patrón de la Institutriz, deja claro desde el principio que él no quiere saber nada de la educación de los pequeños. Así mismo, no desea ser molestado por la Institutriz. Nos deja muy claro que él no puede ser un punto de apoyo en la educación de sus sobrinos, pero de manera más importante, que no puede ser un elemento de ayuda en la trama. Desde el principio, la Institutriz se encuentra sola.


Me gustaría también mencionar, que toda la historia se narra a un receptor anónimo, por un tipo llamado Douglas, que asegura haber conocido a la Institutriz (sin embargo, ella ya no está con vida).


No es una sorpresa para nadie que esta es una novela de fantasmas. Lo que sí es sorprendente, es que después de leer la novela, uno no puede estar absolutamente seguro de que un fantasma está involucrado en el desarrollo de la trama. De hecho, es tema de debate entre los estudiosos de la novela, si los fantasmas son siquiera parte real de la historia o están solamente en la mente de la Institutriz. Lo que es claro es que uno se forma su propia teoría en el momento en que termina la novela y no nos queda duda de que fue lo que paso en realidad. Esto, estoy absolutamente seguro, se debe a la dinámica narrativa de Henry James, el cual desde muy temprano nos va encarrilando a un desenlace que nosotros mismos elegimos desde el principio.


Debo confesar que nunca he visto una adaptación de esta novela en el cine. No sé si le hagan justicia, pero en alguna ocasión leí por ahí que la película “The Others” con Nicole Kidman, llevaba una fuerte influencia de la misma.


La novela, sobra decir, es ampliamente recomendable (aunque estoy seguro que a estas alturas del partido, yo fui el único que la leyó en los 2010’s). Espero que no los eluda como me eludió a mí todos estos años.


No estoy seguro de qué fue realmente lo que pasó en la mente de Henry James cuando nos dio esta fantástica novela. No sé cómo es que sucedieron las cosas en realidad, lo único que sé es que me alegro de no haberme rendido en leer esta gran obra. Te recomiendo que hagas lo mismo, con esta novela, y con aquel libro que se ha estado escondiendo de ti, todos estos años.


Por: Javo Monzón.

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