J. M. Latorre

¿Andan buscando algunas opciones de lectura?

Aquí les dejamos una recomendación

;)


“Música muerta y otros relatos”

José María Latorre, Editorial Valdemar, España, 2014.


¡Adoro los libros de la Editorial Valdemar! Particularmente los tomos de su “Club Diógenes”, puede que no sean de lo más económico en el mercado, pero para mí son sinónimo de que la pasaré bien con su lectura. Hace poco cambiaron el formato típico de sus ediciones. De esas rústicas con forros celestes ahora son de pastas duras en tono oscuro, eso sí, respetando los extraordinarios diseños de portadas que siempre han manejado. Pero bueno, eso son frivolidades, lo importante es el contenido y una editorial casi dedicada en forma exclusiva a lo fantástico desde su inicio si que puede garantizar de ofrecer siempre lo mejor del ramo… o al menos casi siempre.


"Música muerta y otros relatos" es una colección de cuentos de José María Latorre, autor español nacido en 1945 bastante prolífico pero del cual me temo solo he leído “Instantaneas”, un relato corto de horror antologado en “Aquelarre, antología del cuento de terror español actual” (Editorial Salto de Página). Está conformada por 20 relatos situados entre el horror más clásico (tomando prestados incluso varios personajes típicos) y lo más simbólico, rozando lo fantástico, así como alguna aproximación al western y a la aventura. Los relatos que lo integran son:


-Cuervo. -El depósito de agua. -El regreso. -El experimento de Armando Lombarte. -Potocki. -Resurgam. -Desapariciones. -El hombre del cementerio. -Música muerta. -En el bloque de nichos. -La máscara del diablo. -Shelleyana. -Los ojos muertos. -Los ojos muertos: una variación. -Invierno en la tierra. -Sally en el pasado. -El sacerdote suicida. -La lengua de Basil. -Sesión de espiritismo en una noche de lluvia. -Simbad y la isla de la muerte.


No se puede negar que varios de estos relatos tienen muy buenos momentos, sin embargo, no puedo decir que el balance final sea enteramente satisfactorio. Se nota el amor del escritor por el género y se nota su capacidad como tejedor de historias, de hecho creo que aborda de manera espléndida los mitos más habituales del horror, como el hombre lobo, el zombi, el vampiro, Frankenstein... e incluso cuando se atreve a retomar viejos mitos alejados del horror como Simbad el Marino o incursionar en el western no lo hace demasiado mal. El problema principal que le encuentro es que esa veneración por los clásicos lo limita bastante, ciñéndose estrictamente a los cánones típicos y los lugares comunes ya explotados hasta la saciedad no solo por escritores, sino también por el cine.


No aporta nada más que eso: un viaje hacia los lugares comunes que ya hemos visitado antes, y que sin duda son venerados por los fanáticos del género, pero que no pasan de sentirse solo como eso, un homenaje (¿fanfic?) un tanto reiterativo.


Sin embargo debo aclarar que esto no ha impedido que haya disfrutado su lectura, por el contrario, como amante del horror más clásico, la verdad he disfrutado bastante sus aproximaciones. Incluso el retrato donde aborda el mito de Frankenstein me ha parecido realmente bueno, así como otros dos o tres relatos incluidos. Debo destacar “El depósito de agua” que es de lo más angustiante, “El invierno en la tierra” en la más pura tradición Orwelliana, “Los ojos muertos” que luego hecha a perder con el boceto “Los ojos muertos, una variación” (completamente innecesario) y “Sesión de espiritismo en una noche de lluvia” que recuerda a Mario Bava.


Creo que es una excelente opción para fans del horror que solo busquen visitar los viejos páramos, sin embargo, alguien no habituado al género pudiera no encontrarlo enteramente satisfactorio.


Saludos y tenebrosas lecturas...

-El Shoggoth educado.

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