S. King

"The Shining. It was a good name, a comforting name, because she had always thought of it as a dark thing”.


Me gusta leer libros de horror. Me pasé la escuela evitando los libros que me ayudarían a salir adelante y leyendo los libros que me dejarían con una sensación extraña antes de dormir. Nadie es inmune a un buen susto, y mas cuando ese susto pasa cerca de tu casa.

Incluso, ante los clásicos, soy un poco irreverente. Siempre me he tomado muy en serio eso de que el único crítico que importa es uno mismo. Una de las razones por las que hago reseñas, es por que no me gusta la idea de destruir una obra. Siempre hay algo grande que encontrar en cualquier expresión artística, así sea únicamente el valor de haber expuesto un trozo de tu alma para el escrutinio público, y trato de resaltarlo a la menor provocación.


No me gusta imponerle a la gente lo que esta mal con una obra: Prefiero decirle, lo que es grandioso de alguna otra.

Pero, como siempre, desvarío.


Una vez más, no fue un Vampiro europeo, ni un ser que cambia de forma. Una vez mas, el horror venía de aquí (me puse el dedo índice en el corazón. No te preocupes, lo hago seguido).

Y una vez mas, me lo propino Stephen Edwyn King.


Contestando hábilmente la pregunta que nadie había hecho, Doctor Sleep, la secuela de The Shining, nos muestra qué fue lo que paso con Danny Torrance y su madre en los eventos posteriores a su aventura en el Hotel Overlook. Wendy Torrance, se recuperaba de sus heridas y trataba con la fuerza de una madre de recoger los pedazos de su vida anterior y ser un pilar para el pequeño Danny.


El joven Torrance lidiaba su propia lucha (Danny sigue siendo, de pequeño, el niño mas considerado y mejor portado del mundo, como en mas de una ocasión he señalado), pues, los fantasmas del Overlook aún están detrás de el. Aún lo acechan en sus sueños y se acercan peligrosamente a su casa.


Con la ayuda de Dick Hallorann (quien le cuenta una historia que involucra al despiadado Charlie Manx, de NOS4A2), Danny aprende un nuevo truco con el resplandor, aprende a crear cajas en su mente, donde puede encerrar malos recuerdos, e incluso, fantasmas como los que lo acechan desde las cenizas del Overlook.


Cuando por fin logra encerrar a los fantasmas, el pequeño Danny continúa con su vida.

Cuando Danny crece, se convierte en Dan Torrance, y al igual que su padre, tiene una debilidad por el alcohol y eso le da un temperamento sumamente violento. El resplandor no ayuda, pues con el tiempo su habilidad se vuelve mas potente, pero a la vez mas molesta, las voces en su cabeza no lo dejan descansar, y el alcohol le ayuda a mantener todo eso bajo llave, a cambio de su auto control. En la primera parte del libro, vemos el momento en el que Dan toca fondo, durante una tremenda resaca en la que aún se encuentra bajo los efectos del alcohol, y recuerda haber perdido casi todo su dinero en la juerga. Durante este estado, toma la decisión de robarle a la chica que lo invito a pasar la noche en su casa, a sabiendas de que la chica se encuentra en una situación igual de precaria que el.


Sin embargo, la chica tiene un niño pequeño que cuidar.


La importancia de esta parte del libro es fundamental para el desarrollo de la novela, pues podemos ver que Dan tiene un gran peso que cargar, y el cual no puede cargar sin ayuda. Al llegar al pequeño pueblo de Frazier, en New Hampshire, decide por fin dejar el alcohol, y frecuentar las juntas de alcohólicos anónimos.


Dan consigue un trabajo en hospicio, donde ayudado por un gato que le indica los pacientes que están próximos a morir, usa su resplandor para ayudarles a morir en paz. Esto le vale el mote de Doctor Sleep.


En otro lugar, una pequeña niña llamada Abra Stone, desarrolla su propio resplandor, acompañada de su familia. El resplandor de Abra es sumamente poderoso (Si Dan es como un foco en la oscuridad, Abra es una hoguera) y le causa muchos problemas a sus padres.

La niña, encuentra el residuo de Tony, y crea un vínculo psíquico con Dan. Dan es cauteloso con esto, pues sabe que aunque nadie jamás creería que tiene un vínculo sobre natural con una niña, sigue siendo un vínculo con una niña, y sería mal visto, así que decide mantener esta faceta de su vida en silencio, y solo habla con Abra cuándo esta le busca.


En otro lugar, nos enteramos de la existencia del True Knot (mencionado de paso por el mismo Joe Hill en NOS4A2), una organización de seres que alargan su vida a través de Steam, un producto que emite la gente que poseé el resplandor cuando mueren en agonía. Su líder Rose The Hat, se percata de la existencia de Abra, y decide canalizar sus esfuerzos en capturarla, para poder garantizar muchos años mas de vida para ella y para su gente.

El True Knot son nómadas y su coartada es bastante ingeniosa: Viajan en caravana por los Estados Unidos de América, en casas rodantes. La mayoría de ellos son viejos, y son el tipo de persona que usa una bolsa de cierre en la cintura, y playeras con frases astutas de hace dos décadas. Uno los ve todo el tiempo en las carreteras, pero rara vez se detiene a saludarlos. Quizá les pregunte una dirección, pero no mas. Uno asume que son viejos retirados viajando en familia y no les da una segunda mirada. Ni mucho menos sospecharía de ellos.


Por mucho que me haya gustado el libro, el punto mas fuerte del mismo son las páginas donde Dan toca fondo, y se recupera, por medio de mucho esfuerzo y dedicación. No es una lectura sencilla. Vemos a un hombre destrozado por su propia mano, y torturado por un poder que no entiende. Que lo reprocha. Que le permite ver claramente a su madre diciéndole lo mucho que lamenta su situación. Lo mucho que le decepciona. No todos pueden ser alcohólicos, pero todos estamos a un par de resbalones de caer en una mala situación gracias a un mal hábito (El Rey lo sabe de primera mano) y en veces se siente como un manual para tomar las riendas de tu vida. Pero bien se dice, para hacerlo, la mayoría de las veces hay que tocar fondo.


Doctor Sleep cumplió la casi imposible tarea de estar a la par de una de las novelas mas laureadas del genero, y en la bibliografía del mismo autor, nos dejo la mesa puesta para la primera entrega de la trilogía de Bill Hodges: Mr. Mercedes.


Pocos brillan. Pero aun hay menos que resplandecen.


Por: Javo Monzón.

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