The Hills Run Red

La Cripta del Sabueso, presenta: ¡Babyface!, de "The Hills Run Red".


Los cimientos mismos del Cine de Horror están construidos enteramente sobre sus villanos. Desde “Nosferatu” o “El fantasma de la ópera”, y desde luego, el legendario ciclo de películas de la Universal, que nos legó presencias inolvidables como Drácula o Frankenstein, hasta íconos modernos como el Babadook o Black Phillip, pasando por las reinterpretaciones de la Hammer de los clásicos de la primera horneada y personajes imprescindibles como Norman Bates o el Tiburón de “Jaws”, las múltiples encarnaciones que el mal ha adoptado en pantalla, han sido el motor que ha mantenido en marcha la fascinación en cientos de miles de humanos en el género.


Sin embargo, entre toda la caterva de seres despreciables (siempre amados) que nos ha dado el cine, han existido algunos casos, no pocos desafortunadamente, donde por diversas circunstancias, el Villano en cuestión, no ha recibido el reconocimiento masivo que debería haber merecido, perdiéndose en las sombras más oscuras de la terrible cripta del olvido, ahí, donde las ratas moran más allá de las paredes.

En medio de nuestra locura y morbosidad, hartos ya de este injusto olvido, hurgaremos en las más abyectas simas de la depravación, buscando el rastro de esas entidades demoníacas, que deambulan perdidas entre la espantosa fetidez de mil tumbas profanadas.


Bienvenidos sean pues a “La Cripta del Sabueso”: traspongan estos decrépitos portales, sólo si tienen el valor suficiente para resistir los horrores que habremos de develarles. ¡El precio será terrible, pues es su alma misma la que esta en juego! Vengan entonces, la mesa esta servida…


Este aciago día, convocamos la terrible presencia de ¡BABYFACE!, cuyas sales esenciales fueron extraídas directamente de “The hills run red”, cinta estadounidense del 2009, dirigida por Dave Parker.



La fascinación por el glorioso cine Slasher que reinó rampante en la década de los ochentas del siglo pasado, no se ha extinguido aún. De cuando en cuando, y tal